La situación afecta a unas seiscientas personas que viven en las localidades de Toral de Merayo, Ozuela, Rimor y Orbanajo y tiene su origen en que la captación de Santa Lucía de Valdueza ha quedado destruida por los continuos arrastres de tierra después de un mes de lluvias sin parar.

Con ese propósito, el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, convocó anoche una reunión de urgencia del Centro de Coordinación Operativo (CECOP) en la que se sentaron bases para que los vecinos de esos cuatro pueblos puedan volver a tener agua. A partir de hoy, se distribuirá agua embotellada y la Diputación también ofrecerá agua en camiones cisterna. Pero se recomienda encarecidamente a los vecinos que no beban el agua que sale por los grifos de sus casas.
A lo largo de la jornada de este martes 17 de febrero, se restablezca el suministro de agua no potable, para uso distinto del consumo humano. Por eso, Marco Morala insiste en rogar a los vecinos de las localidades afectadas, Toral de Merayo, Rimor, Ozuela y Orbanajo, que no consuman agua del grifo.

Esta reunión del CECOP contó con la asistencia de representantes de las Fuerzas de Seguridad del Estado, Bomberos, las concejalías de Seguridad Ciudadana, Régimen Interior, Fomento, Medio Ambiente, Bienestar Social y Medio Rural; ingenieros y las empresas concesionarias del agua y la limpieza.


