Un nuevo derrumbe en las montañas de la captación de Santa Lucía de Valdueza, dificulta aún más las operaciones para devolver el abastecimiento de agua a las localidades de Toral de Merayo, Rimor, Ozuela, Orbanajo y barrio del Río, en el municipio de Ponferrada. Se han repartido, ya, más de mil trescientos litros de agua potable.

En el monte, una brigada y empresas especializadas han constatado el alcance de los daños y la gran dificultad que entraña el trabajo para reconstruir la captación y recuperar la parte de la tubería rota por la caída de la montaña. Se intenta determinar la solución más idónea, teniendo en cuenta las peculiaridades del lugar y las dificultades para acceder hasta aquel lugar.
Mientras tanto, se han vuelto a quedar sin agua en los núcleos de Ozuela, Orbanajo y barrio del Río, porque se ha roto un empalme provisional en la tubería de suministro y porque se ha agotado el agua del depósito, que reponía un camión cisterna de la Diputación, que volverá en las próximas horas.
El alcalde de barrio, Marino García, confirmaba que se han quedado sin agua para el aseo o para otros usos domésticos. Además, reconoce que la situación ya genera tensión, en medio de una calma que es difícil de aguantar.
Y el alcalde de barrio de Ozuela ya denuncia que el problema afecta seriamente a las casas rurales que hay en esos núcleos. Tres establecimientos que perdieron clientes por los incendios del verano y que, ahora, ven en peligro la campaña de Semana Santa.
También hubo quejas vecinales en la pedanía de Rimor donde el agua salía especialmente turbia por los grifos de las viviendas y no se podía usar para lavar y menos aún para el aseo. Las autoridades atribuyeron la circunstancia a la acumulación de lodos en el depósito de agua. Conforme han pasado las horas, la situación ha mejorado.


