El gigante español de la Defensa y las tecnologías, Indra, anuncia un “refuerzo de capacidades” para su centro de Bembibre. Se enmarca en el plan para el crecimiento de la multinacional en Castilla y León, que hoy ha tenido el reconocimiento oficial de proyecto industrial prioritario para la comunidad. La Consejería de Industria de la Junta adoptaba esa medida, para agilizar y garantizar el desarrollo del plan de Indra en cuatro puntos de Castilla y León.

En el Bierzo, en Bembibre, la inversión de Indra se centrará en reforzar las prestaciones de su centro, un lugar poco conocido para muchos, aunque lleva más de quince años de actividad. Indra va a mejorar la oferta de soluciones energéticas sostenibles y avanzar en la autonomía operativa de sistemas militares y civiles “facilitando el despliegue en posibles escenarios de movilidad y reduciendo, explica literalmente el proyecto de Indra, la dependencia de las infraestructuras fijas”.
En la actualidad, el centro de Indra en Bembibre se sitúa en cabeza en cuanto a operaciones y mantenimiento en el ámbito de las energías renovables, básicamente eólica y fotovoltaica. Aquí se reparan las tarjetas que permiten que plantas solares y aerogeneradores produzcan la energía limpia. A la vez, se ofrecen soluciones tecnológicas que ayudan a las empresas eléctricas a rebajar sus costes de mantenimiento.
Pero, además, desde el Bierzo, Indra impulsa uno de los proyectos más importantes del futuro militar europeo, con el diseño de sistemas para el empleo de energía limpia y más eficiente en el Ejército.
Precisamente, al sector de la Defensa se dirigen las otras propuestas del plan de Indra en otros tres puntos de Castilla y León. En León, se quiere montar una gran fábrica de drones en Villadangos del Páramo. Ahí se construirán los vehículos aéreos no tripulados más avanzados y los llamados “drones kamikaze”, en colaboración con una empresa de Emiratos Árabes Unidos.
Además, en la capital provincial, Indra contempla la ampliación de su edificio del Centro de Excelencia de Seguridad.
Mirando a Valladolid, Indra anuncia un nuevo Centro de Ingeniería de Defensa y Seguridad, que se especializará en motores de drones.
Y finalmente, en Salamanca, se prevé un refuerzo más para su otra instalación en la comunidad.
A nivel global, el plan de Indra contempla invertir 41 millones y medio de euros en dos años y contratar a más de 300 trabajadores. La Junta entiende que dará un impulso decisivo para generar empleo cualificado y mantener unos 1.350 puestos directos y aproximadamente 1.850 indirectos, que ayudarían a frenar la despoblación y retener talento, más allá de su impacto tecnológico e innovador.


