BEDA, la asociación “Bergidum exdependientes asociados” atendió a 52 nuevos pacientes en 2025. Fue apenas la mitad de las personas que se acercaron a la ONG para iniciar el tratamiento o solicitar información. Y de ellos, el 31 por ciento abandonó el programa antes de su conclusión.

Son los datos más llamativos del balance anual de BEDA. Hubo 52 pacientes nuevos a los que hay que sumar otro medio centenar de usuarios que aún siguen en tratamiento ya que el programa se alarga entre un año y medio y dos años de media. Y, a ellos, se añaden los familiares a los que también atiende BEDA y participan de forma activa. La psicóloga de la asociación, Patricia González, reconoce que son unas cifras muy similares a las de anteriores ejercicios.
También el perfil de usuarios sigue siendo similar al de años anteriores. Sigue creciendo el número de mujeres que se acercan a BEDA en busca de ayuda, el tipo de consumo sigue cambiando y cada vez son más casos de consumo compulsivo y, en el 75 por ciento de los casos, son personas con antecedentes familiares.
La psicóloga de BEDA, Patricia González, también pone el foco en otro dato: la mayoría de las personas con problemas de alcohol también consumen otras drogas. Además, en el 90 por ciento de los casos los usuarios sufren otras patologías, principalmente, relacionadas con la salud mental.
En la mayoría de los hombres se detectan problemas de depresión y, en las mujeres, trastornos de personalidad.


