En el que se demuestre que no se causarán daños en la vieja mina de oro romana. Es un requerimiento que hacía la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León y que ahora obliga a la entidad promotora a emitir esos estudios.

Los voluntarios que se dieron cita en Las Médulas para la plantación, convocados desde el programa “Souto Vivo”, que pretende compensar los efectos del incendio forestal del pasado verano, tuvieron que conformarse con una caminata por el paraje Patrimonio de la Humanidad, en la que se limitaron a trasladar quinientos plantones de castaños hasta las fincas particulares donde se pretenden establecer, cuando la Junta otorgue permiso. Esta situación suscitó lógica frustración y enfado entre vecinos y participantes.

Y, entre los presentes, había miembros de Proyecto Orbanajo que aprovecharon para retirar residuos dispersos por Las Médulas. Junto a las imágenes que han difundido, explican que llenaron seis bolsas de basura con vasos y platos de papel, servilletas, latas de bebida quemadas y restos de botellas de cristal. En el pueblo, detectaron la presencia de bidones, viejas ruedas quemadas, piezas de uralita y hasta una estufa de gas.


