El Ayuntamiento de Ponferrada anuncia más promoción para atraer turistas a la Semana Santa, y especialmente en el fin de semana de Ramos. A pesar del lleno hotelero, el Castillo de los Templarios y los museos municipales tenían menos visitas y, de hecho, ofrecían el peor registro de los últimos cinco años.

Con 9.900 entradas en números redondos, no se logró mantener la cifra de diez mil personas. Y son doscientas menos que el año pasado. En el Castillo de los Templarios se recibió a 7.500 personas, mientras que en los museos se vendieron 2.400 entradas.

Números levemente inferiores a los del 2025, cuando hubo lluvias intermitentes; y a los de 2024, cuando llovió sin parar. Y muy alejados del registro histórico que marcó el récord de 2023, con más de catorce mil entradas. El día de mayor afluencia a la fortaleza fue el Miércoles Santo, con 1.640 personas. El Jueves Santo, la cifra bajaba por debajo de mil. Y el Viernes Santo volvió a crecer hasta los 1.200 visitantes.

En todo caso, el concejal de Turismo, Iván Alonso, destaca que esta gran afluencia de visitantes tampoco ha generado masificación y cree que, en todo caso, supone una “recuperación del pulso” de la ciudad.
Además, el concejal resalta la ocupación, rozando el lleno también, de los centros de turismo rural. Incide en que los pueblos también se benefician de la llegada de los visitantes.


