
La constitución del parlamento autonómico en su XII Legislatura sitúa en Valladolid a dos bercianos que son «caras nuevas» pero que acumulan sobrada experiencia como concejales en el Ayuntamiento de Ponferrada, donde han ejercido tareas de gobierno y oposición en diferentes mandatos. Y sus desafíos son parecidos, al menos en el punto de partida.

Con la premisa de que llegan con «responsabilidad e ilusión», el procurador Neftalí Fernández (PP) aseguraba que llega con el reto «de aprender y que se escuchen las necesidades del Bierzo». En términos similares, la parlamentaria Mabel Fernández (PSOE) «desembarca» en las Cortes de Castilla y León con la aspiración de ser «la voz de un Bierzo que está abandonado», con ilusión y consciente del reto de hacer oposición.

Mientras, el valle de Laciana duplica su representación en las Cortes autonómicas, con la llegada del alcalde de Villablino, Mario Rivas (PSOE), quien quiere especialmente «ser útil al valle de Laciana y, de paso, al Bierzo».

La otra representante lacianiega sigue siendo la también socialista Nuria Rubio, quien fue designada como vicepresidenta segunda del parlamento autonómico. «Asumimos esta responsabilidad con el compromiso de trabajar desde el primer día por León, defendiendo el futuro y los derechos de nuestros vecinos y vecinas y exigiendo las inversiones que esta tierra necesita», manifestó.

El nuevo presidente de las Cortes de Castilla y León es el segoviano Francisco Vázquez, número dos del PP en la comunidad. Recibió los votos de su propio grupo y de Vox, en virtud del pacto alcanzado entre ambas formaciones. Y la curiosidad la aportaron los tres representantes de la Unión del Pueblo Leonés, quienes prometieron sus cargos incluyendo la coletilla «por la autonomía de León». Lo hicieron Alicia Gallego, Rosa Quintanilla y Luis Mariano Santos.



