La Confederación Miño-Sil advierte a la comunidad de Regantes del Canal Alto del Bierzo que no permitirá que se utilice el agua como “chantaje” para imponerse y conseguir que el Canal Bajo pague más dinero, todo el que le piden, para poder “engancharse”.

El presidente del órgano hidrográfico, José Antonio Quiroga, de visita por el Bierzo hoy, ha sido tajante y asegura que “con el agua no se juega”, literalmente, porque es un bien de todos y, por lo tanto, todos los regantes y agricultores tienen derecho a ella. En todo caso, confía en un acuerdo entre comuneros. Tienen, aún, veinte días de plazo antes de empezar a soltar agua.
Y, en relación a otra polémica, la solución para la recogida de las aguas pluviales procedentes de la Autovía del Noroeste y de la carretera Nacional Seis, y que pueden provocar inundaciones en calles y viviendas del barrio de Compostilla, José Antonio Quiroga ha dicho que se sigue negociando una solución.

Se estima que la solución pasa por conectar esa agua con el colector de La Rosaleda, con una inversión cercana al medio millón de euros. El Ayuntamiento de Ponferrada ha pedido que la pague, íntegramente, la propia Confederación Miño-Sil.
La Confederación Miño-Sil ha iniciado, hoy, la suelta de agua para abastecer a los comuneros del Canal Bajo del Bierzo desde la Fuente del Azufre. Desde mañana, los agricultores dispondrán de líquido elemento para regar. Llegará hasta la acequia doce, en el entorno de Camponaraya.

Es una solución transitoria a la espera de que concluyan las obras de modernización. Esa agua discurre por la toma vieja y permitirá realizar alguna suelta a la tubería general del canal.
Hoy, el presidente de la Confederación Miño-Sil vino al Bierzo para supervisar el inicio de obras de emergencia entre los municipios de Camponaraya y Cacabelos, para reparar daños que las riadas ocasionaron en colectores generales de saneamiento del río Cúa y el arroyo de los Barredos. Se sustituirá media docena de colectores generales.

Los trabajos, que tienen un plazo de ejecución de seis meses, costarán cerca de 900.000 euros.
Le acompañaban en esta visita la alcaldesa de Cacabelos, Irene González, que agradecía la rapidez de la Comisaría de Aguas para solucionar este problema. Compartía satisfacción el alcalde de Camponaraya, Eduardo Morán.
Y, a continuación, arrancarán las obras del proyecto para seguir acabando con las filtraciones y el exceso de aguas limpias que siguen dificultando el funcionamiento de la depuradora de Villadepalos.
Los trabajos del paquete más grande se licitarán en verano y el presidente de la Confederación confía en poder adjudicarlos a finales de septiembre. Este proyecto costará más de 9’2 millones de euros.


