Es una iniciativa de la Asociación de Vecinos de Las Médulas que, siguiendo el lema «Ruina Montium Resiste» pretende evocar el incendio del verano que afectó al paraje Patrimonio de la Humanidad y, a partir de ahí, exigir una protección efectiva de la vieja mina de oro romana y su entorno.

Se trata de reactivar demandas que llevan décadas planteando, más allá de exigir una protección efectiva de la vieja mina de oro romana y su entorno. Y es que, además, el colectivo pretende denunciar «deficiencias endémicas», dice el presidente, Gabino Oviedo, quien detalla «telefonía, fibra óptica, cobertura de telefonía móvil o tratamiento de aguas residuales, que son cuatro cosas básicas.
Los actos del 17 de mayo en Las Médulas se iniciarán con un recorrido narrado por actores de “Fabularia Teatro” por el corazón de la vieja mina de oro romana. Después, se tocarán las campanas de la iglesia del pueblo de Médulas, con la tradicional “llamada a fuego”. Allí se escuchará a representantes de la Asociación de Trabajadores Forestales de Castilla y León. Luego, la asociación “Ludus Bergidum Flavium” ofrecerá una recreación histórica astur-romana en el castañal calcinado por el fuego. Y la actividad acabará con la lectura de un manifiesto reivindicativo, antes de una comida popular.

La Asociación de Vecinos de Las Médulas apostilla que cuando hoy se cumplen, justo, 260 días del incendio que afectó a Las Médulas, la situación no ha mejorado. Gabino Oviedo afirma que incluso, hay indicadores peores, más allá del esfuerzo inversor de la Junta de Castilla y León para reparar las infraestructuras que se quemaron y el propio trabajo de la naturaleza que ha propiciado el crecimiento de vegetación en la zona. «Es cierto que el paisaje ha mejorado y que la Junta invierte en infraestructuras como el Aula Arqueológica (en la imagen) o el Mirador de Orellán, pero hay cosas que han empeorado. Ahora no hay guías turísticas del Consejo Comarcal a partir de las cinco de la tarde y hay árboles que no se podrán recuperar en cientos de años y varias generaciones», lamenta Gabino Oviedo.



