Prisión provisional y sin fianza para los dos cabecillas de un grupo criminal internacional que se dedica a la trata de mujeres bajo falsas promesas de empleo detenidos en Ponferrada. Hubo otros tres arrestos en Murcia y Asturias.

Los cinco detenidos se dedicaban a captar a mujeres en Venezuela y Brasil para ejercer la prostitución en España a las que retenían bajo coacciones y amenazas de muerte que sufrían sus familias. Tras pasar a disposición judicial, el juez ordenó su ingreso en prisión.
La investigación, bautizada como “Operación Cherry” se inició en abril, en Oviedo, tras una denuncia que alertaba de que una mujer estaba retenida. Agentes de la Brigada de Extranjería y Fronteras localizaron la vivienda donde la mujer permanecía contra su voluntad para pagar una deuda de diez mil euros.
La operación se desarrolló en varias fases y culminó, en colaboración con la Interpol y la policía de Venezuela y Chile, con la identificación de los cabecillas: dos venezolanos que fueron localizados y detenidos en Ponferrada. Son dos individuos considerados “de gran peligrosidad” debido a sus antecedentes y destreza en el manejo de armas de fuego.


