Eso sí, tendrá que acompañar la meteorología de los próximos días. La recolección afronta su recta final, con la recogida de las variedades tardías, como la llamada cereza francesa.

Finalmente, las lluvias primaverales provocaron la pérdida casi total de cerezas tempranas. Principalmente, de las variedades “burlat” y “lapins” que se dedican a la venta para el mercado en fresco. Esa circunstancia vuelve a frenar el “despegue comercial” del sello de calidad que se logró hace casi una década, según reconoce su director técnico, Pablo Linares.

Ahora se baraja una estimación de cosecha final que rondaría el millón de kilos de cerezas reconocidas por la Marca de Garantía del Bierzo. Supondría una mejora de las cifras obtenidas en la campaña del año pasado aunque todavía siguen lejos de lo que podría estimarse una cosecha media en nuestra comarca. La previsión es que la campaña de cereza se prolongue hasta finales de mes.


