Todos quieren una localidad para animar a la Sociedad Deportiva Ponferradina en Vigo, este sábado, contra el Celta Fortuna, en la final por el ascenso a Segunda División. Decenas de aficionados guardan cola en el campo de fútbol del Toralín donde muchos incluso han pasado la noche a la intemperie, para hacerse con las codiciadas entradas para asistir al partido.

Abrigados con mantas y gorros, con sillas de camping para sentarse, algunos enseres como esterillas para tumbarse en el suelo, neveras portátiles con bebida, bolsas con comida y, sobre todo, buen humor para hacer más llevadera la larga espera.

La primera era Sandra, joven barcelonesa afincada en Ponferrada y que no se ha perdido ni un partido de la Deportiva en las últimas temporadas. Ha pasado casi doce horas esperando desde que llegaron «a las seis y media para tomar algo en el bar del Toralín. Luego fuimos a comprar y acampamos a las nueve. Desde entonces, apenas hemos dormido diez minutos».
Son sensaciones que explicaba ante el micrófono de Onda Bierzo al amanecer, cuando los primeros de la fila en el Toralín compartían churros con chocolate, entre caras de sueño. Se han vivido horas de vigilia en las que los aficionados han tenido tiempo para «hablar, comentar cosas y hasta cantar», explicaba.
Detrás de ella, la cola iba creciendo conforme pasaban las horas. Antes de las siete de la mañana, ya se extendía a lo largo de la fachada Sur del campo de fútbol.

Las entradas se ponen a la venta a las ocho y media de la mañana, sólo para abonados y una por persona, salvo quienes lleven carné de padres o hijos. Se despacharán por riguroso orden de llegada a las oficinas del club, previo pago de 25 euros. Además, la declaración como partido de “alto riesgo” obliga a facilitar el nombre y número de DNI de quien compre la localidad.
La Ponferradina decidió reservar dos pequeños lotes de entradas para la Federación de Peñas -110-, y para la Peña Elegancia Blanquiazul –otras 55-, para garantizar la presencia en Vigo de aficionados que se han desplazado a lo largo de la temporada, habitualmente, para animar al equipo fuera de casa.


