El descenso de temperaturas, la calma en el viento y las leves lluvias de las últimas horas ayudan a controlar los incendios forestales provocados por la tormenta, hasta once simultáneos en el Bierzo. Los momentos de más tensión se vivían en el Oeste, donde las llamas amenazaron a las aldeas de Cela, en Villafranca del Bierzo, y de Ransinde y Laballós, en Vega de Valcarce. Fue necesario limpiar, con urgencia, franjas sin vegetación para evitar daños.

La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León mantiene la declaración de Situación Operativa 1 en la provincia de León. Hay más de medio millar de profesionales de la comunidad autónoma y del Ministerio de Transición Ecológica luchando contra el fuego, con un gran despliegue de medios aéreos y terrestres. Algunos ya han iniciado su retirada.
A esta hora, la Junta acaba de confirmar que las brigadas anti-incendios han logrado “contener” esos focos de fuego que siguen activos en el Bierzo, cuatro de ellos con el índice de gravedad uno. De hecho, descarta peligro para la población. En todo caso, la Junta de Castilla y León confirma que se seguirá trabajando en esos perímetros con medios aéreos y terrestres para evitar posibles reproducciones.
Los cuatro incendios de nivel uno evolucionan favorablemente. En Vega de Valcarce, los trabajos nocturnos han permitido controlar uno de los flancos. En la zona activa se prevé utilizar fuego técnico para combatir las llamas y maquinaria pesada.
En algunos casos, singularmente la alcaldesa de Vega de Valcarce, se criticaba a la Junta por la demora en ese despliegue y por no detectar amenaza para los pueblos.
En el incendio de Sotelo-Pradela, en el municipio de Trabadelo, el fuego se encuentra en fase de liquidación. Es decir, se espera extinguir de forma definitiva. Deja un reguero de daños, como los que han destrozado la captación de agua, según explicaba el alcalde, Ricardo Fernández.
Mientras, en Congosto, el incendio se encuentra muy extendido por una zona sinuosa que dificulta las labores de extinción. Allí también está previsto el uso de fuego técnico.
Finalmente, el incendio de San Vicente de Arganza, que se reactivó el martes, sigue presentando un elevado riesgo de reproducciones. Los trabajos de la noche han permitido bajar la intensidad y suprimir las llamas en gran parte del perímetro.
El resto de fuegos que provocó la tormenta eléctrica del miércoles en el Bierzo ya están controlados.
En Peranzanes, Tejedo de Ancares y Burbia todavía hay pequeños puntos activos que están en revisión. Y los perímetros ya están sin llama en Paradasolana, Valtuille de Arriba y Villafranca del Bierzo.
Precisamente, en esos montes de Villafranca, se han vivido horas de auténtica tensión porque, por momentos, el fuego amenazó con entrar en el pueblo de Cela, con riesgo para las casas. El propio alcalde, José Manuel Pereira, se encargó de atender las necesidades y coordinar parte de la labor.
El Ayuntamiento de Villafranca llegó a solicitar la ayuda de los soldados de la Unidad Militar de Emergencias que finalmente, no se desplazó hasta allí. Había preparado el pabellón deportivo para su alojamiento.
De hecho, tuvo que desplazar a un grupo de escolares que recorren el Camino de Santiago e iban a pernoctar en ese recinto. Fueron acomodados en otras instalaciones municipales.


