Propone un paseo tranquilo y cómodo, de casi dos kilómetros y medio, con paneles informativos y códigos QR que permiten conocer atractivos como una vieja bocamina de piedra, el lavadero o el molino, además del emblemático Pozo María, símbolo del pasado carbonero de Laciana. Se estrenaba este sábado.

Es una iniciativa impulsada por la asociación local INCULCA, con el respaldo del Ayuntamiento de Villablino, que aportó ocho mil euros para hacerla realidad, y de la Junta Vecinal, que costeó otros mil euros. A lo largo de su recorrido, la ruta permite consultar cuatro paneles informativos de gran formato y 16 códigos QR, diseñados y maquetados por José Luis Montes, que permiten a los visitantes explorar cada punto de interés de la zona. Además, destaca por su accesibilidad, incorporando códigos de lengua de signos.

Desde la pedanía, el presidente de la Junta Vecinal de Caboalles de Abajo, José Luis Saavedra, destaca que es «un hito que marca un antes y un después en la oferta turística y cultural del Valle de Laciana».

La ruta patrimonial de Caboalles de Abajo sigue un proyecto redactado por el becario David Holgado, graduado en Antropología Social y Cultural y con un Máster en Gestión de la Diversidad Cultural, el Patrimonio y el Desarrollo por la Universidad de Sevilla, quien permaneció durante tres meses en la localidad recabando información.



