El Museo de la Energía incorpora a su exposición permanente, coincidiendo con su 15 cumpleaños, la única señal luminosa, o semáforo, que se conserva de la antigua línea férrea entre Ponferrada y Villablino, el Ponfeblino.

La pieza ha sido cedida por la Asociación Cultural Ferroviaria Berciana, quien la encontró hace un lustro abandonada en la estación de Matarrosa del Sil, mientras se documentaba para sus archivos, según ha explicado el secretario del colectivo, Daniel Pérez Lanuza. Ha sido restaurada y casi todas sus piezas son originales, a excepción de los soportes de las luces, que se han fabricado con tecnología 3D. También se le ha instalado un automatismo que hace que cambien las luces cada ocho segundos.

Estos semáforos se incorporaron a la vía en los años cincuenta del siglo veinte y funcionaron hasta los años noventa. Por entonces había crecido mucho el tráfico ferroviario y ante la imposibilidad de electrificar la vía ni de doblarla, la MSP decidió colocar estas señales para que pudieran circular varios trenes a la vez entre estaciones. Éste marcaba la salida desde Matarrosa del Sil hacia Páramo.

El semáforo, que tiene una considerable altura, ha sido colocado al lado de la locomotora que también alberga el museo.


