Más de mil kilos de prendas y complementos falsificados y que lucían marcas de prestigio, salían hoy desde la Comisaría de la Policía Nacional de Ponferrada, donde se custodiaban, hasta un centro autorizado, donde se procedía a destruir esa mercancía.

Culmina así la operación que permitió intervenir, en febrero del año pasado, en Ponferrada, toda esa mercancía -hasta siete mil prendas- presuntamente falsificada y preparada para su venta en el mercadillo local. Fueron detenidas cinco personas, como presuntas responsables de delitos contra la propiedad industrial y de contrabando. Ropa y otros complementos permanecieron custodiados, para impedir su reintroducción en el mercado ilícito, hasta la emisión de la orden judicial para su destrucción definitiva en una planta autorizada para el reciclaje. En su día se denominó «Operación Géminis», aunque hoy la Subdelegación del Gobierno le atribuyó el nombre de «Operación Bastión». Agentes de las comisarías de Policía Nacional de Ponferrada y Astorga custodiaron el traslado de la mercancía.

La Policía Nacional ha aprovechado para recordar que la comercialización de este tipo de productos perjudica a consumidores, comerciantes y titulares de derechos de propiedad industrial, además de favorecer la economía sumergida y las redes dedicadas al comercio ilícito. Añade que, así, se reafirma el compromiso de la Policía Nacional “con la lucha” contra este tipo de delitos.


