Más allá de esos desalojos, y de la cercanía de las llamas a los pueblos. El incendio forestal de Veguellina supone, ya, una catástrofe medioambiental. Los daños son incalculables. Y es que las llamas se han llevado por delante la antigua mina de oro de La Leitosa, la conocida como “hermana pequeña de Las Médulas”; y está arrasando la Reserva de la Biosfera de Ancares que, ya el verano pasado, sufrió los efectos del fuego en el Valle de Fornela.

Así lo reconocía la gerente de la Reserva de la Biosfera, Susana Abad, que confiesa “gran preocupación” por la situación.
Y, por eso, desde la Reserva de la Biosfera de Ancares, se solicitan, ya, a las administraciones medidas post-incendio. ©
Las llamas también suscitan otros problemas para las poblaciones de la zona que se han quedado sin suministro eléctrico o cobertura telefónica. Ya se están instalando generadores en los pueblos.


