Primeros resultados en el proyecto experimental para conservación y plantación del olivo autóctono del Bierzo, que desarrolla en Ponferrada el empresario Jesús Merayo, con respaldo del Ayuntamiento y la Asociación Berciana de Agricultores. Este año se obtendrán las primeras aceitunas y se podrá comprobar su eficacia para elaborar aceite o la obtención de otros derivados.

El estudio, con la implicación de la Universidad de Córdoba y financiación de la Unión Europea, empezó con la identificación de variedades de olivo propias del Bierzo, de las que no tenía datos, ni siquiera, el Banco Mundial de Germoplasma. Se obtuvo materia vegetal de seis de ellas y ya muestran sus características, como explicaba hoy Jesús Merayo.
Curiosamente, fueron bautizados con los topónimos de los lugares donde se recogieron las muestras, para dar más valor a la gente de los pueblos. Así, aparecen los nombres de Valdefrancos, Villanueva, San Cosme o Labaniego, que se posiciona como la mejor, de momento.

En total, se han plantado 600 olivos. Se pondrán 300 más en la próxima campaña. Algunos disponen de riego, para ver cómo evolucionan. Y a partir de ahí, el objetivo pasa por determinar la capacidad de estos árboles para obtener olivas y desarrollar proyectos comerciales, que abren más posibilidades de futuro para el campo del Bierzo, explica Jesús Merayo.

De hecho, el director técnico de la Asociación Berciana de Agricultores, Pablo Linares, reconoce satisfacción con estos primeros avances que abren la puerta a más olivares en la comarca.
Además, tanto el promotor como el concejal de Medio Rural, que hoy han visitado esa plantación experimental en el alto entre San Lorenzo y San Esteban de Valdueza, ponen énfasis en que también ayuda a frenar posibles incendios forestales que puedan amenazar Ponferrada. Es un cortafuegos, proclama el empresario.

Un aspecto comparte el concejal de Medio Rural, Iván Alonso, quien destaca que esta novedosa plantación ayuda a recuperar el llamado “paisaje de mosaico” que debería ser una herramienta eficaz en la prevención de los incendios forestales, con diferentes especies.
Y terminó señalando que este proyecto se incluye en su convenio de colaboración con la Asociación Berciana de Agricultores, dotado con un total de veinte mil euros. Reserva 4.500 euros al olivo y el resto a la lucha contra la psyla del peral y la mejora de los sotos de castaños. El próximo será el de Manzanedo de Valdueza.


