Aplausos, gritos de asombro y lágrimas. Emoción a raudales en el evento astronómico más esperado, el eclipse total de sol que miles de bercianos observaron, muchos de ellos en el interior y exterior del Castillo de los Templarios de Ponferrada.

Tras una larga espera de dos horas, desde que abrió sus puertas la fortaleza, y tras aguantar un intenso calor, llegó el momento más esperado, cuando la luna cubrió, totalmente, el sol y llegó de repente la noche.

Y tras él, las impresiones. Turistas llegados desde Portugal, Madrid, o desde otros rincones del Bierzo, fascinados por lo que acababan de observar y que, probablemente, no volverán a ver. Y es que, recuerden, el último eclipse total de sol que se vio en la comarca fue en 1912.

Otros visitantes lloraron. Es el caso de esta joven de Barcelona, que desde niña soñó con estudiar Astronomía y ver un evento de este calado.

Más allá de los ciudadanos, en la fortaleza se dieron cita expertos llegados de toda Europa y de distintas partes del mundo. También de la NASA, con su representante en España, Ingrid de Silvestre, quien recordaba que se recogen datos muy interesantes sobre el funcionamiento del astro rey.

Y desde Polonia llegaba Priot, aficionado a los eclipses que viaja por todo el mundo para verlos. No podía faltar a este.
Mientras el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, recordaba el último eclipse de estas características que se vio en la comarca, para resaltar la importancia de no perderse este.


