Condenado a dos años de cárcel, y al pago de una indemnización de 400.000 euros, un cazador que, durante una batida en el Coto del Oza, en Ponferrada; hirió a un compañero que acabó perdiendo un brazo.

Los hechos ocurrieron hace seis años y la sentencia también establece la retirada del permiso de armas. Se le condena por un delito de lesiones agravadas por imprudencia grave.
El magistrado del Juzgado de lo Penal de Ponferrada considera probado que el disparo se produjo por “intuición”, para alcanzar un supuesto jabalí que el ahora condenado no veía, tras detectar un movimiento entre la vegetación.
Ese disparo alcanzó a la víctima en un brazo ocasionándole graves heridas y que, finalmente, tuvo que ser amputado. El hombre necesitó más de dos años de tratamiento médico.


