Ponferrada inicia el trabajo para constituir, en el plazo de un año, su primera comunidad energética. La idea, por ahora, es usar los tejados de instalaciones municipales, especialmente el Museo del Ferrocarril, para colocar esas placas y empezar a generar y compartir energía.

Pero se trata de un proceso muy farragoso, en el terreno burocrático. Por eso Ponferrada se adherido a un programa Europeo en el que se analizan las barreras que se encuentran los ayuntamientos a la hora de crear estas comunidades energéticas, en el que la capital berciana es una “ciudad piloto”, junto a otras, como Bremen, en Alemania.

Más allá de eso, esta tarde ha tenido lugar, en el Museo de la Radio, una primera reunión informativa para explicar qué son las comunidades energéticas. La idea es comenzar con instalaciones de hasta cien kilowatios.
Además existen subvenciones para la creación de estas agrupaciones.


