Es una nueva intervención impulsada por la asociación Promonumenta y la asociación cultural «Carqueixa del Bierzo».

Hasta treinta y cinco socios de Promonumenta y vecinos de la localidad de Santa Marina de Torre se encargaron de despejar, desbrozar y limpiar los accesos al yacimiento arqueológico que fue ocupado por los romanos hace más de dos mil años.
Según la información difundida por Melchor Moreno desde la asociación «Carqueixa», este enclave del castro de las Torcas pone de manifiesto la transformación del paisaje motivada por la explotación minera y el lavado de oro, con canales, presas de contención de agua, foso, murias, cono de deyección y hasta restos de edificación. Son elementos que todavía «pueden apreciarse a pesar del tiempo transcurrido y de la uso en tiempos posteriores a la explotación». De hecho, en parte del asentamiento se cultivó centeno, hasta la década de los sesenta del siglo pasado.

La Senda de Castro de las Torcas ya fue señalizada en el año 2013 por la propia asociación Carqueixa del Bierzo. La falta de mantenimiento hacía necesaria esta nueva intervención impulsada por la Junta Vecinal de Santa Marina de Torre, con la colaboración del Ayuntamiento de Torre del Bierzo.



