El presidente del Consejo Comarcal del Bierzo frena su pretensión de obtener nuevas competencias y apuesta por consolidar los servicios que presta ahora, antes de pensar en otras cosas, pero con financiación adecuada. Y es que, actualmente, cuestan medio millón de euros más de lo que aportan la Junta y la Diputación de León.

Con ese lastre, el gobierno socialista en el Consejo del Bierzo aprobará mañana en pleno, salvo sorpresa mayúscula, su presupuesto para este año, por casi ocho millones y medio de euros.
Aunque es el doble que el anterior, el presidente no lanza campanas al vuelo. Olegario Ramón opta por decir que es “razonable”.
Los servicios de Menores, Asistencia a Municipios y Centro de Atención a Drogodependientes suman un déficit de casi quinientos mil euros, y la Junta se resiste a aumentar su aportación. El capítulo de gastos de personal “se come” más de dos millones y medio.
Este presupuesto del Consejo Comarcal incluye nueve mil euros para redactar el Plan de Ordenación del Parque Micológico, que no será realidad, como pronto, hasta 2026. Se abre una partida para estudiar el coste de implantar un servicio comarcal de recogida de basuras. Hay dos líneas de ayudas de ocho mil euros cada una, para asociaciones culturales y clubes deportivos. Y más de cien mil euros de alquiler de la sede. Se reabre el eterno debate sobre un edificio propio.
Y ello, con la perspectiva de la próxima firma de un nuevo acuerdo marco entre el Consejo Comarcal y la Junta de Castilla y León, que no atenderá todas las aspiraciones bercianas.
El primer presupuesto de este mandato en el Consejo Comarcal tiene segura su aprobación, con los votos de la mayoría del PSOE.


