El PSOE de Ponferrada compara al alcalde y su equipo de gobierno como un “heredero perezoso y fanfarrón, que se dedica a dilapidar el dinero” del legado recibido, después de los dos primeros años al frente del Ayuntamiento.

Es la metáfora usada, hoy, por el portavoz del grupo socialista, Olegario Ramón, quien advirtió que el gobierno local solo presume de los proyectos que ya dejó encauzados el anterior ejecutivo. De hecho, decía que, únicamente, se ha cumplido uno de los proyectos del pacto de gobierno de PP y Coalición por el Bierzo: el mirador y el museo en la Basílica de la Encina.
Nada del resto, desde el soterramiento de la avenida del Castillo –proyecto al que tachó de “tocomocho político”-; hasta la multimillonaria remodelación de la plaza de abastos; la reforma de la Calle del Cristo o la cubierta móvil para el Auditorio del Temple. Por eso, Olegario Ramón habla de una deuda de 25 millones de euros.

En su balance de estos dos años de gobierno de Marco Morala, el PSOE censura la parálisis del proyecto de nuevo centro de salud de la zona alta –ya estaría en obras aseguraba Olegario Ramón, de haber respetado la opción inicial en calle Obispo Osmundo-; o la ausencia de avances para la reforma de la piscina climatizada del Toralín.
Junto a ello, los socialistas denuncian más “gastos caprichosos de los faraones de Coalición por el Bierzo”, era la descalificación dirigida a los dos concejales bercianistas, frente a la pérdida de empleo y el mal estado general del municipio.
El PSOE volvía a censurar decisiones ya criticadas, como la venta del solar del antiguo cuartel de la Guardia Civil o la incorporación de personas afines a la plantilla municipal, que se denunció a la Fiscalía por la supuesta filtración de uno de los exámenes; y el reparto supuestamente “sectario”, dijo, de los fondos en el medio rural, que favorece a pedanías gobernadas por el PP y, más aún, a las que dirigen los bercianistas.


