
El amanecer del «domingo negro» en el Bierzo ha sacado a la luz un panorama desolador en la antigua mina de oro romana de Las Médulas, con sus castaños centenarios arrasados por el fuego y la vegetación reducida a cenizas, pero también con decenas de viviendas y algunos negocios calcinados. Hasta el Aula Arqueológica de Las Médulas, espacio de información a los visitantes, a la entrada del pueblo, fue pasto de las llamas que también afectaron a maquinaria agrícola, animales y algunos vehículos de vecinos que se vieron obligados a desalojar sus casas, por orden de las administraciones.
No obstante, algunos vecinos resistieron toda la noche en su pueblo de Las Médulas, para intentar proteger sus casas. De madrugada, contaron con el apoyo de los Bomberos de Ponferrada, que desplazaron varias dotaciones para apagar focos de fuego en el interior de la localidad. El jefe del Servicio, Olivier Bao, confirmaba, a primera hora de la mañana, la pérdida de varias viviendas y más de veinte inmuebles agrícolas y pajares.

Los accesos a Las Médulas permanecen bloqueados por la Guardia Civil de Tráfico. No se puede circular por la carretera N-536 entre Priaranza del Bierzo y Carucedo. Además, el fuego ha dejado sin luz a los pueblos y también hay fallos en la cobertura telefónica.
Esta mañana, el consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, presidirá, en León, una nueva reunión del CECOPI (comité de seguimiento y organización que integran todas las administraciones) para determinar los nuevos pasos a seguir en la lucha contra el incendio en Las Médulas y el resto de los focos que están operativos en la comunidad.


