
Es el propósito inicial que se ha marcado el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, quien esta mañana valoraba la evolución de todos los incendios forestales que siguen activos en el Bierzo. El presidente autonómico presidía, en León, la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integral (CECOPI), donde se tomaron nuevas medidas para la extinción.

Allí, ponía un especial énfasis en la situación del paraje de la vieja mina de oro romana, después de insistir en que la evolución del fuego que quemó Las Médulas era imprevisible y surgió después de unas circunstancias especiales, lo que se ha dado en llamar “torbellino de fuego”. A partir de ahí, adelantó el propósito de atender a los territorios afectados por los diferentes siniestros. Para ello, este miércoles ha convocado a los consejeros del gobierno de Castilla y León a una reunión, de carácter informal, sin formato de Consejo de Gobierno, para sentar las pautas de esa reconstrucción.

Antes, Alfonso Fernández Mañueco había lanzado un mensaje de esperanza frente a los daños causados por el fuego y aseguró que habrá una respuesta rápida, generosa y efectiva que no dejará “a nadie atrás”, para la reconstrucción. Igualmente insistía en el carácter «claramente intencionado» del origen del incendio que quemó Las Médulas, que tuvo su origen en Yeres y que sigue activo.


