El avance de las llamas en el incendio de Colinas del Campo, en el municipio de Igüeña, obligó anoche a desalojar la localidad de Igüeña. Cien personas han tenido que abandonar sus casas y se suman a los 25 habitantes de Colinas del Campo que ya habían sido desplazados por la tarde. El alcalde, Alider Presa, reconoce que la situación se ha complicado mucho a pesar de los esfuerzos de los numerosos medios materiales y humanos desplazados en la zona.

La Guardia Civil investiga el origen de este foco y las primeras hipótesis apuntan a que ha sido provocado según desveló el delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, que habla de “terrorismo natural” y lamenta que después de quince días de lucha “incansable contra el fuego, alguien pueda prender un nuevo foco poniendo en riesgo, incluso, al operativo anti-incendios”.
En cuanto al resto de frentes abiertos, la evolución es “favorable” según el delegado territorial de la Junta.
El incendio de Yeres está perimetrado; en el entorno de los Compludos se considera controlado; el incendio en el Valle de Fornela también evoluciona de forma favorable aunque sigue preocupando la cercanía de las llamas a la localidad de Trascastro y, en Oencia, el fuego ha bajado de intensidad.
Vuelta a casa
Y la mejor noticia es que ya han podido volver a sus casas los vecinos de Montes de Valdueza, en Ponferrada. También los de Espinoso, Carracedo, Palacios y Compludo pero, en estas cuatro poblaciones, con restricciones, con confinamiento urbano.
Herida una voluntaria
Una mujer de 32 años, que colaboraba en las tareas para intentar frenar el incendio de Fasgar tuvo que ser rescatada, ayer, tras sufrir un desmayo en el monte Catoute, en una zona inaccesible para vehículos. Fue rescatada por el helicóptero del 112 y trasladada al hospital del Bierzo.


