Los vecinos de Igüeña viven momentos de tensa calma, mirando al monte con miedo de que el fuego vuelva a avivarse o surjan nuevos focos.

De momento no hay peligro para las poblaciones después de las intensas horas vividas este miércoles, aunque tanto Igüeña como Colinas del Campo siguen desalojados por precaución y un gran número de efectivos vigilan el incendio.
Aún así el alcalde, Alider Presa, teme que las cosas se puedan volver a complicar y reconoce que el fuego ha cobrado unas dimensiones muy grandes.
En cuanto al resto de frentes abiertos, la evolución es “favorable” según la Junta de Castilla y León. Según los últimos datos ofrecidos por la Junta de Castilla y León, el incendio de Yeres está perimetrado, en el entorno de los Compludos, en Ponferrada, se considera controlado; y, en el incendio de Gestoso, en Oencia, ya no hay llamas.
Y en Peñalba siguen activos focos en zonas de difícil acceso y los vecinos siguen sin poder regresar a casa.


