Hoy se cumplen catorce días de extenuante lucha contra el fuego en el Bierzo y aunque la situación ha mejorado, la Junta de Castilla y León asume que quedan muchos días por delante para poder dar por extinguidos los siete focos que se mantienen activos en la comarca, cuatro de ellos siguen en nivel dos de alerta. Y es que los cambios meteorológicos, con fuertes rachas de viento, dificultan las labores de extinción. De hecho, en la tarde de ayer jueves se ha reavivado con fuerza el incendio de Anllares lo que obligó a desalojar la localidad de Anllarinos.

Mientras, ese mismo incendio sigue avanzando por el Valle de Fornela provocando episodios de extrema preocupación durante la noche y la madrugada por su cercanía con Cariseda. Finalmente, sobre las tres de la mañana se han podido controlar las llamas según confirmó la alcaldesa, Henar García, que confiesa que se están “viviendo momento muy duros”.
Calma tensa también en Igüeña donde siguen mirando al monte con miedo según dice su alcalde, Alider Presa, por el temor a que puedan avivarse las llamas o surjan nuevos focos.
En el resto de frentes abiertos, la Junta de Castilla y León insiste en que la evolución es “favorable”. Según los últimos datos ofrecidos por la delegación territorial en León, el incendio de Yeres está perimetrado y no ha habido reproducciones, el de Llamas registra alguna actividad en la zona de Corporales; en el incendio de Gestoso, en Oencia, ya no hay llamas; y el de Fasgar también evoluciona favorablemente.
En todo caso, 23 pueblos del Bierzo siguen desalojados por los incendios forestales.


