En esta nueva entrega de la Fundación Endesa se incluye un archivo histórico y, sin duda, llama la atención la armadura de Samurai, «famosa armadura» se destaca, que la empresa japonesa Mitsubishi regaló en los años noventa a Endesa para compensar el fallo registrado en uno de los componentes que había instalado en la central.

Un presente que trasladó el propio presidente de la multinacional nipona, Kentaro Aikawa, a modo de disculpa por el fallo de aquel elemento tecnológico.
Con esta acción, Fundación Endesa dice reafirmar su «compromiso con la conservación y difusión del patrimonio energético español y el legado de Endesa, a través de su Fondo Histórico, fortaleciendo su vínculo con los territorios en los que la compañía ha tenido presencia e influencia durante todos estos años de actividad».

La nueva cesión incluye piezas, como un cuadro de control, documentos y el archivo histórico de la instalación, que permiten comprender mejor la evolución tecnológica y humana de las centrales de Compostilla I y II, consideradas el «punto de partida del desarrollo industrial y energético del Bierzo y símbolo del nacimiento de Endesa».
Estos elementos pasarán a integrarse en las exposiciones y archivos de La Térmica Cultural, un lugar que Endesa destaca como «centro de referencia para la divulgación del patrimonio industrial, la energía y la transición justa».
De hecho, la Fundación Endesa destaca la continuidad de la primera colaboración establecida en 2022, cuando cedió a Ciuden material digital para crear una experiencia inmersiva. Un año después, se amplió esa cooperación con la entrega de una veintena de piezas de patrimonio tecnológico procedentes de Compostilla II. En 2024, se creó la exposición permanente “Memorias entre energía. Las centrales térmicas Compostilla I y II”, que rinde homenaje a la historia de Endesa en el Bierzo y de las personas que formaron parte de ella a lo largo de los años.


