El “Gordo” de la Lotería de Navidad bendice al valle de Laciana con 200 millones de euros, muy repartidos entre los vecinos, de la mano de la Asociación de Familiares de Alzheimer y Demencias Laciana, que repartió la suerte. Hoy se vive una emoción desbordada en Villablino y su entorno, después de un año especialmente trágico por la irreparable muerte de cinco mineros en accidentes y por los incendios forestales de este verano, que también castigaron aquel territorio.

Son doscientos millones de euros los que han llegado a Laciana, gracias a los quinientos décimos del número que resultó agraciado con el primer premio del sorteo navideño de este año, el 79.432. Una combinación de cifras que ya ha pasado a la historia y que, ahora, nunca se olvidará en el municipio de Villablino.
La celebración se nota en las calles de la capital lacianiega, donde se descorchan, sin parar, las botellas de espumoso. Para muestra, el sonido en la administración de Lotería que gestiona Mónica Menéndez de Lama en la avenida de la Constitución de Villablino, donde se vendieron los décimos del número premiado.

Y no tardaron en acercarse al despacho, los primeros vecinos agraciados.
El momento clave se vivía a las diez de la mañana y 44 minutos. En ese momento salían las bolas con el número, que cantaba Alba Yadira Machaca Tapia, y con el premio, al que ponía voz Italy Andrea Blanco Flores. Eran las niñas del Colegio de San Ildefonso que han dejado este soniquete para la historia de Laciana.

El número dejaba 468 millones de euros en La Bañeza, desde donde se compartían cincuenta décimos con Laciana. Y ahí estaba el premio. Otros sesenta millones cayeron en La Pola de Gordón.
La lotera de Villablino, Mónica Menéndez de Lama, no encontró palabras para describir la cifra “estratosférica” -decía- que ha conseguido repartir. Y se emocionaba cuando destacaba que este Gordo para Laciana puede abrir una ventana de esperanza y de alegría para el valle, después de un año que sigue recordando como muy duro.
Finalmente, y a nivel personal y familiar, la lotera Mónica Menéndez, quien heredó la administración que antes gestionaba su madre, Joaquina de Lama, también se emocionó al recordarla.


