Ponferrada podría reabrir la piscina climatizada del Toralín a finales de 2026 o principios de 2027.

Es el plazo más optimista después de que hoy se haya abierto el proceso de licitación de las obras necesarias, que el Ayuntamiento ha encomendado a Somacyl por un total de 2’4 millones de euros –un millón y medio que aporta la Junta y el resto, de las arcas municipales-.
La sociedad pública autonómica ha puesto en marcha su maquinaria burocrática para buscar la empresa que pueda acometer la obra en mejores condiciones. Tendrá ocho meses de plazo, desde que se inicien.
Y es que hay mucho que hacer, en materia de energía, toda la climatización, cubierta y pavimentos, y empezando por el propio vaso de esta piscina, totalmente inservible. El director general de Somacyl, José Manuel Jiménez, ponía detalle al término de una reunión con el alcalde, hoy, en el Ayuntamiento.

Como novedad, la piscina tendrá un doble sistema de abastecimiento de energía para evitar efectos de apagones o averías.
El alcalde, Marco Morala, volvía a hacer historia y esgrimir argumentos políticos, habló de herencia recibida del anterior gobierno de Olegario Ramón que “disimuló”, dijo, los riesgos de la piscina e impidió pagar la obra con cargo al ahorro en la factura de la luz. Antes, no dudaba en presentar este paso como un regalo propio para todos los ponferradinos
El alcalde de Ponferrada volvía a incidir en que el Ayuntamiento debe aportar un millón de euros para la obra en la piscina climatizada, que se detraerán de inversiones para eliminar baches o reparar baldosas que se mueven. De que sigan esos desperfectos culpó personalmente a Olegario Ramón y al PSOE. Y en último extremo, decía que el equipo de gobierno, dijo, no iba a prescindir del millón y medio que aporta la Junta.


