Podría decirse que los vecinos de Sorbeda del Sil, en el municipio de Páramo del Sil, están «de enhorabuena» porque el agua que sale por los grifos de sus casas vuelve a ser potable. Después de meses de incidencias con la calidad del agua, a consecuencia del incendio forestal de agosto que afectó a la captación y las conducciones del suministro, el pueblo de Sorbeda del Sil vuelve a tener agua “apta para el consumo humano”.

Así se puede constatar en un bando del Ayuntamiento de Páramo, en el que se dice que los valores de “aluminio y manganeso se encuentran dentro de los límites permitidos por la normativa vigente”. Por lo tanto, se puede volver a utilizar para “beber, cocinar y el resto de usos domésticos”, concluye el edicto municipal.

Los vecinos de Sorbeda, con una población ligeramente superior a los cien habitantes, llevan meses bebiendo el agua mineral que se venía suministrando desde el ayuntamiento y la Diputación, para paliar los problemas de abastecimiento después del incendio del verano.


