La Reserva de la Biosfera de Ancares mira al futuro con optimismo y un reto: lograr evitar incendios forestales. Esperan fijar población e impulsar la apertura de nuevos negocios que supongan un pilar económico para los municipios de Peranzanes, Valle de Ancares, Vega de Espinareda y Villafranca del Bierzo.

Así se planteó en el inicio de las celebraciones del vigésimo aniversario del reconocimiento de la Reserva de la Biosfera de Ancares por parte de la UNESCO. El presidente de la Reserva, Ricardo Fernández, que es consejero comarcal de Medio Ambiente, defiende que ya se ha registrado un impulso importante, como a la ganadería o la apicultura.

Ese sello de calidad que representa la Reserva ha permitido dar el impulso definitivo para que un municipio como Vega de Espinareda, antiguamente minero, se haya convertido en un referente del turismo según reconocía su alcalde, Javier Salgado.
El presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel considera que el trabajo realizado al frente de la Reserva durante estas dos décadas ha permitido afianzar un nuevo modo de riqueza que ha ayudado a asentar población.

Opinión que comparte el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo. No obstante, Olegario Ramón, advierte que aún quedan retos por delante.
En este inicio de las celebraciones, el presidente de la Diputación de León también confirmó que la institución incrementará hasta los 20.000 euros las ayudas destinadas a cada una de las siete reservas de la biosfera de la provincia.


