Acuerdo de la asamblea general de la entidad que, además, fijó su estrategia de asistencia hasta el año 2030 con los nuevos retos para atender a las personas con discapacidad intelectual.

Nuevos desafíos para Asprona, que aumenta su presupuesto hasta cifras nunca antes alcanzadas, gracias a la aportación de mayores ingresos los servicios que va prestando, según destacaba su director general, Valentín Barrio.
La partida más alta de gastos, cinco millones de euros, se destina a pagar al personal. Y hay una previsión de 75.000 euros para inversiones. Se incluyen actuaciones para digitalizar sus oficinas centrales, la primera fase del Proyecto para la Humanización del centro de día y la residencia de Compostilla, mejoras en centros de barrio de Flores del Sil, Cuatrovientos y Tercio de Flandes, la ampliación de plazas en las viviendas de La Cemba, y la compra de una silla “Joelette” para facilitar la participación de personas con movilidad reducida en actividades de ocio y naturaleza.

Además, la asamblea general de Asprona aprobó su marco estratégico hasta el año 2030, en el que fija nuevos retos para este lustro. Valentín Barrio hablaba de un «viaje aspronauta» hacia una comunidad más inclusiva.

Asprona estructura ese programa en cinco ejes, para facilitar proyectos de vida propios; conseguir empleo para las personas a las que atiende; ayudar a su participación social; implantar proyectos de innovación tecnológica y social; y fortalecer a la propia onegé.


