Aumentará el contenido de este inmueble municipal e incrementará la oferta cultural en la localidad.

Y este será su logotipo. Esta idea supone la revisión de la intención inicial de habilitar un auditorio en el interior de ese edificio. El Ayuntamiento de Camponaraya no dispone de fondos para afrontar ese reto y opta por habilitar un lugar, de aspecto casi industrial «con hormigón y hierro, añadiendo aseos, asientos y escenario», y que albergará propuestas artísticas de toda la zona. Así lo anunciaba el alcalde, Eduardo Morán, en el día grande de las fiestas de la Soledad, donde concretó la previsión de invertir 260.000 euros en una primera fase.

Esta propuesta del laboratorio de artes escénicas de Camponaraya surge ante la imposibilidad de haber recibido, en los últimos años, actuaciones musicales y de otro tipo. Ahora, en un plazo de seis o siete meses, se quiere entrar en la Red de Teatros de Castilla y León, con este espacio parecido a un auditorio, pero que tendrá unas pretensiones más modestas.
La actuación es el proyecto más notable dentro de un paquete de inversiones de hasta un millón de euros que, hasta fin de año, lanzará el Ayuntamiento de Camponaraya. Destacada será, también, la construcción de centro social de Narayola.

El alcalde de Camponaraya, Eduardo Morán, advertía que este «día grande» de la Soledad no era el momento para anunciar su decisión sobre su continuidad en la política y sobre si volverá a ser candidato. De momento, dice estar trabajando en la preparación de las listas del PSOE en el resto del Bierzo, con dificultad.
No faltó su habitual fotografía con el cura párroco de Camponaraya, Alberto Morán Luna, quien bromeó con esa imagen «de los dos Morán».

Además, en clave local, el alcalde de Camponaraya también muestra tranquilidad con la evolución del proyecto empresarial de la compañía GMM, que se implantará en las viejas naves de Cristalglass. Esa iniciativa se ha retrasado, simplemente, por decisión de dicha sociedad. Tiene plazo hasta finales del año que viene para acometer una obra exigida por la Confederación Miño-Sil para poder reabrir esas naves, según concretó Eduardo Morán.



