Castilla y León vive mañana cita con las urnas para elegir a los nuevos representantes de los ciudadanos en las Cortes. Algo más de cien mil bercianos y siete mil lacianiegos están llamados a votar en las elecciones autonómicas, las segundas que se celebran en solitario y las duodécimas de la historia. La última vez que hubo que votar fue, en junio de 2024, para las elecciones europeas.
En la provincia, unos cuatrocientos mil electores contribuirán a designar con sus papeletas, a los trece representantes de León en el nuevo parlamento de la comunidad. Serán parte de los 82 procuradores que elegirán después al presidente de la Junta.

En el Bierzo se establecerán 169 urnas. Son doce menos de las que hubo en la anterior cita electoral de Castilla y León. En Laciana se votará en otras diez urnas, cuatro menos que hace cuatro años.

Y se da la circunstancia de que en 19 municipios del Bierzo sólo habrá una mesa electoral. Ese hecho obligará a los votantes a desplazarse desde el pueblo hasta el lugar donde pueden ejercer su derecho al voto. Para ello, la Junta de Castilla y León ha dispuesto un sistema de “transporte electoral” gratuito en autobuses que facilitarán el traslado de los vecinos, desde cada una de sus localidades hasta la capital municipal.

Cada mesa electoral será atendida por un presidente y dos vocales, encargados de identificar a los votantes y acreditar que depositan su papeleta. La Junta Electoral de Zona de Ponferrada ha atendido 442 excusas de personas que habían sido designadas pero no podían participar por causas previstas en la normativa.

El censo electoral convocado a votar mañana presenta algunas curiosidades. Por ejemplo, se batirá el récord de votantes fuera de la comunidad. La franja de edad entre 55 y 59 años es la más numerosa, en una clara consecuencia del envejecimiento de la población. Y hay unos 82.000 jóvenes que votarán por primera vez, por haber cumplido los 18 años. Unos cuantos centenares en el Bierzo.
Nombres propios del Bierzo en las Cortes
Y a lo largo de la historia, desde 1983, el Bierzo ha aportado 26 bercianos a las Cortes de Castilla y León. Un tercio, nueve, han sido mujeres. Los primeros procuradores autonómicos del Bierzo en la comunidad fueron el histórico Celso López Gavela, el entonces alcalde de Ponferrada, por el PSOE; y Víctor Simón Ricart de Alianza Popular.
En la segunda legislatura, en el año 1987, la cifra de bercianos en el parlamento autonómico se duplicó, con la incorporación de Jesús Abad y Fernando Terrón, ya por el Partido Popular; el ex alcalde socialista de Fabero, Demetrio Alfonso Canedo; y Guillermo Domínguez Ferrer, por el CDS.
Más tarde llegarían a las Cortes nombres históricos de la política berciana, como Ángel Escuredo, José Alonso o Joaquín Otero, que fue líder de la Unión del Pueblo Leonés, y que es el berciano con más tiempo de presencia en las Cortes, con un total de 16 años en cuatro legislaturas.
La primera mujer berciana en las Cortes fue Charo Velasco. Resultó elegida en 1999. Igual que quien era su gran rival político de esos momentos, el entonces alcalde de Ponferrada, Ismael Álvarez, del PP. Con ellos, otros dos históricos como Antonio Canedo y José Antonio Velasco. Coincidió con ellos Joaquín Otero. El Bierzo llegó a tener cinco representantes en la cámara autonómica; un tope que nunca se ha superado.
Luego llegaron más mujeres, Fátima López Placer por el PP; y Raquel Pérez, por el PSOE, junto a Pedro Nieto. Más tarde, dos mujeres más tomaron el relevo. Fueron la socialista Ángela Marqués y la popular Mar González Pereda, quien actualmente ocupa el segundo puesto de ese figurado “ránking” de bercianos con más tiempo en las Cortes: doce años.
Con ellas, Pedro Muñoz y Javier Campos. Más tarde, otras dos mujeres: la socialista Gloria Acevedo; y Lorena González, quien se estrenó como representante de Podemos. Y en la legislatura interrumpida en 2022, se sumaba el nombre de Amparo Vidal, del PP.
En el periodo que acaba de terminar, el Bierzo contó con cuatro representantes en la cámara autonómica. Fueron Beatriz Coelho, del PP; el socialista Javier Campos, que había regresado al parlamento; el leonesista José Ramón García; y Miguel Suárez, de Vox. Solo este último aspira a continuar, porque es el único que aparece en las actuales candidaturas.
El valle de Laciana solo ha tenido una representante en las Cortes: Nuria Rubio, nacida en Villaseca de Laciana aunque militante de la agrupación del PSOE de León. Ahora repite como número uno del PSOE en las elecciones de mañana.
Otras claves
Además de conocer quiénes serán los nuevos bercianos y lacianiegos en las Cortes de Castilla y León, la cita de mañana suscita otras cuestiones de interés. Primera, conocer si el PSOE es capaz de mantener la superioridad electoral en el Bierzo que ha exhibido en las últimas elecciones, donde se ha convertido en una especie de “granero rojo” para esas siglas. Aquí fraguó su triunfo provincial de hace cuatro años.

El Partido Popular aspira a superar a su principal oponente y, especialmente en Ponferrada, donde su última victoria electoral se remonta a las legislativas de hace justo una década, en 2016.
Vox aspira a consolidarse como tercera fuerza en la comarca. Y Coalición por el Bierzo, consciente de la gran dificultad de conseguir representación por la provincia, podrá “medir” la fidelidad de sus votantes, pensando en las municipales del año que viene. En ese mismo terreno ideológico, la Unión del Pueblo Leonés aspira a crecer en el Bierzo, tanto como lo ha venido haciendo en el resto de la provincia.
Una cuestión más a la que prestar atención es conocer si se mantiene la “fidelidad” de determinados municipios a unas siglas políticas. Y es que hay territorios donde siempre ha ganado la misma opción en las autonómicas. Es el caso del PSOE en siete municipios. Son los de Fabero, Camponaraya, Arganza, Carucedo, Corullón, Vega de Valcarce y Barjas. El Partido Popular siempre se ha impuesto en Puente de Domingo Flórez y Molinaseca.


