El Bierzo ya huele a pimientos asados. Ha comenzado la campaña de elaboración de la hortaliza más típica de la comarca. La previsión para este año no es, ni mucho menos, tan buena como la cosecha del 2025, cuando se cosecharon alrededor de 120.000 kilos, en una de las mejores campañas de la década.

Y es que, de antemano, hay un doble “handicap”, dado que se plantó menos superficie y más tarde de lo habitual, por el retraso de las obras en el Canal Bajo del Bierzo que demoró el riego de los cultivos según explicó el director técnico de la Indicación Geográfica Protegida del Pimiento Asado del Bierzo, Pablo Linares.

Desde ahora, la duración de la campaña de recogida y asado de pimientos dependerá del tiempo. El año pasado, el calor y la falta de lluvias propició su prolongación hasta mediados de octubre y propició una de las mejores cosechas de la última década.

Y como cada campaña, cada año, la Indicación Geográfica Protegida reitera su petición a las autoridades sanitarias y agrícolas de la Junta de Castilla y León, para que ponga más interés en frenar la conserva ilegal de pimiento asado del Bierzo. Sigue habiendo mucha gente que embota y vende, sin registro sanitario ni control. A ese problema se añade otra práctica más extendida: agricultores que plantan y que venden al margen de la IGP. Eso no es ilegal y contra ellos no se puede hacer nada.
Actualmente, hay nueve empresas elaboradoras inscritas en el Consejo Regulador del Pimiento Asado del Bierzo.


