El jefe de la Oficina de Planificación Hidrológica de la Confederación Miño Sil advierte de nuevas crecidas a lo largo de la tarde-noche de este viernes, especialmente en los afluentes del río Sil.

Preocupa, especialmente, el río Sil en Toreno, Matarrosa y Requejo. A partir del sábado, los caudales podrían empezar a descender.
Ese pronóstico justifica el desembalse preventivo de agua del embalse de la Fuente del Azufre, en Ponferrada, que ha provocado más inundaciones en los paseos del río y llena de agua los sótanos de algunas viviendas.
No es la única incidencia en Ponferrada, donde sigue cortado al tráfico el camino de Toral de Merayo, desde la avenida de Portugal. Las aguas del Sil ocupan la calzada.
También es imposible acceder a la pedanía de Peñalba de Santiago por la carretera del valle del Oza, después de que se haya vuelto a caer la ladera de la montaña en la zona conocida como “Reguera Seca”, que desde hace meses no hace honor a ese nombre y que sigue siendo un torrente de agua y tierra.
Hoy, el alcalde de Ponferrada ha vuelto a exigir que la Diputación de León dé respuesta “urgente” para solucionar de forma definitiva el problema.
Marco Morala recuerda que la institución provincial tiene un proyecto redactado para construir un viaducto que supere la zona donde se suceden los desprendimientos y que dispone de los permisos de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, desde hace meses.
En otro punto del Bierzo, también el Ayuntamiento de Arganza ha solicitado, ya, a la Diputación de León y a la Confederación una intervención de urgencia para evitar que nuevos desbordamientos del río Cúa vuelvan a dejar aislado al pueblo de San Vicente, como quedó anoche.
Y de momento Bembibre ha recuperado la normalidad. El agua ha bajado y en los campos de fútbol se ha drenado.


