El avance descontrolado del incendio de Anllares obligó, anoche, a desalojar al Valle de Fornela y a la pedanía de Argayo, en Páramo del Sil. Ha sido una medida preventiva porque las llamas llegaron a afectar a la única carretera que da acceso a estos pueblos. Lo confirmaba la alcaldesa de Peranzanes, Henar García.

Afortunadamente, la evolución del incendio durante la noche ha sido favorable. Muchos voluntarios también colaboraron para evitar la entrada de las llamas al pueblo de Faro.
El desalojo de los seis pueblos del Valle de Fornela también llevó a Cruz Roja a instalar un nuevo albergue en Fabero con 84 camas.
Mientras, en el municipio de Oencia, el fuego afectó a las localidades de Lusío y Arnado, donde varias casas han quedado totalmente destruidas.
El avance del fuego en el Bierzo Oeste, lleva, ya, a los pueblos a prepararse ante lo peor. En Vega de Valcarce, la alcaldesa ha emitido un bando en el que recomienda a sus vecinos a tener preparado lo necesario en caso de una posible evacuación. Mientras, apela a la colaboración para llevar a cabo labores de limpieza y desbroce para intentar proteger sus bienes.
Lo mismo están haciendo, ya, los vecinos de Corullón.


