
Son dos hombres y dos mujeres, un matrimonio y dos familiares, y están acusados de estafa, mediante la reventa fraudulenta de entradas para espectáculos. Se les atribuyen cuarenta denuncias, por lo menos, a lo largo de toda España. Están acusados de estafa y pertenencia a grupo criminal organizado.
Hoy pasaron a disposición judicial y, de esta forma, la Comisaría de la Policía Nacional en Ponferrada da por concluida una operación iniciada hace dos años, cuando se detectaron pequeñas estafas que, aparentemente, no tenían relación entre ellas. A través de Internet, en plataformas de venta de segunda mano, vendían entradas para conciertos y espectáculos a precios inferiores a los 400 euros, pero nunca llegaban a sus compradores después de haber hecho el pago. Como eran importes de baja cuantía, los hechos eran constitutivos de un delito leve de estafa.
Amparados por ese hecho, actuaban los detenidos. Los primeros pasos de la investigación policial permitieron la identificación de los dos primeros en Ponferrada. A partir de ahí, se pudo comprobar que el clan familiar actuaba con el mismo modus operandi. Tenían 49 líneas telefónicas y numerosas cuentas bancarias, algunas en Bélgica. En ellas recibían las transferencias de los compradores, hasta 68 se han comprobado, a través de Bizum, Paypal o Fintech.
Todas esas ventas, de manera individualizada, serían consideradas como delitos leves, pero esta actividad, que se ha desarrollado de forma coordinada, continuada en el tiempo y con un perjuicio patrimonial, eleva la gravedad del delito.
La Brigada de Delitos Tecnológicos de la Comisaría de Ponferrada los acusa de estafa continuada, pertenencia a organización criminal y usurpación de identidad. Además, se da la circunstancia de que los cuatro detenidos tenían numerosos antecedentes policiales y diversas requisitorias para su localización y detención, emitidas por juzgados de toda España. La Policía también confirma que los detenidos disfrutaban de una “vida cómoda”, a pesar de que ninguno de ellos ha desarrollado actividad laboral ni tiene bienes significativos. Por eso, considera que todos sus ingresos procedían exclusivamente de estas actividades ilícitas.
La Policía Nacional explica que, debido al anonimato que proporciona el entorno digital y el uso sistemático de identidades falsas asociadas a múltiples números de líneas telefónicas y cuentas bancarias, ha provocado un “aumento exponencial” de este tipo de delitos.


