Onda Bierzo

cropped-logoOndaBierzo.jpg
Escucha en directo
Onda Bierzo - Onda Cero

Dos fallecidas y dos bebés heridos en la riada de Manzanedo de Valdueza

      Dos vecinas de Manzanedo de Valdueza, de unos 60 y 80 años de edad, han fallecido, esta tarde, a consecuencia de la terrible riada que sorprendió al pueblo después de la fuerte tormenta que descargó en los Montes Aquilianos y provocó el arrastre de tierra, piedras y ceniza de los incendios forestales del año pasado. El suceso tiñe de luto a un pueblo que, precisamente, este fin de semana, celebraba sus fiestas patronales. Una tercera pesona que estaba desaparecida, un varón octogenario ha sido encontrado ileso. Además, dos bebés resultaron heridos por contusiones.

      Las dos mujeres fallecidas se encontraban, junto a otras cuatro personas, en el interior de una bodega. En pocos minutos, las fuertes lluvias provocaron escorrentías importantes que llenaron la calle de La Iglesia de Manzanedo de agua, barro y piedras de gran dimensión.

        Una pareja de vecinos de Manzanedo de Valdueza narraba cómo “empezó la tormenta cuanto estábamos en la bodega. (Y el agua) arrastraba piedras, bajó los coches, otros desaparecieron por ahí abajo… Lo que nunca habíamos visto. Es horrible. Los daños materiales no importan, pero las vidas si. Es horrible”, repetían.

      Ahora, horas después del suceso, el lodo acumulado en las calles afecta a la normalidad del pequeño pueblo que tiene doce habitantes censados pero que en verano, como en todo el mundo rural, multiplica su población. Y además, estos días celebrada sus fiestas locales, con lo que ello supone. “No podemos ni abrir la puerta de casa por el lodo”.

      Esos mismos vecinos recordaban que en esta reguera “nunca vimos bajar tormentas así. En la otra, alguna que otra vez, pero esta no…”.

      Los testimonios que recogía el micrófono de Onda Bierzo en Manzanedo de Valdueza también recordaban cómo el año pasado “con el fuego (del incendio forestal que arrasó los Montes Aquilianos durante días) tuvimos que escapar de aquí. Ahora esto… En la vida. Es horrible”.

    El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, que se desplazó a la localidad explicó que lo sucedido ha dejado un “escenario terrible, con arrastre de rocas y lodo” y lo peor, confesaba “ha sido la búsqueda que se confirmó el fallecimiento de esas dos vecinas de Manzanedo”.

      En las labores han participado agentes de la policía municipal de Ponferrada y de la Policía Nacional, la Guardia Civil, los bomberos de Ponferrada y el Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias.

      El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, ha confirmado que el Ayuntamiento activará un operativo especial de limpieza y se valorarán los daños ocasionados por la tromba de agua aunque, eso sí, matizó que esos arroyos son responsabilida de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil.

      La tormenta en los Aquilianos también provocó riadas en los otros arroyos y torrentes de la zona, con consecuencias aguas abajo.

      Especialmente significativas en la pedanía de Bouzas, también en el municipio de Ponferrada, donde el río Meruelo se tiño de negro y sus aguas se desbordaron por las calles del pueblo. Ocurrió durante la siesta, según relataba a Onda Bierzo la presidenta de la Junta Vecinal, Mirta Blanco, quien describía cómo el agua “llenó la calle, arrastraba todo y llegó hasta las bodegas. No sabíamos qué hacer. No podíamos hacer nada. Y no paraba…”. El panorama resulta dantesco, con vehículos arrastrados, dañados y hasta uno de ellos incrustado en la cascada.

      Aguas abajo, el agua negra, que desplazó troncos y ramas, colapsó la playa fluvial de Molinaseca. El lugar en el que horas antes cientos de bañistas disfrutaban de un chapuzó quedó absolutamente impracticable.

      Y en la vertiente del río Oza, las precipitaciones de la tormenta en los Aquilianos volvió a reproducir los problemas de desprendimientos de tierra y rocas sobre la carretera de acceso a Peñalba de Santiago, a la altura de la “reguera seca”. Es el mismo lugar donde se registra esta incidencia desde hace años, después de incendios forestales, y donde la Diputación de León viene haciendo obras para intentar contener la ladera y recuperar el asfalto. La carretera está cortada al tráfico.

      Aguas abajo, el propio río Oza lucía ese mismo caudal negro hasta Toral de Merayo, donde la playa fluvial, casi sin agua durante los últimos días, quedaba impracticable.

Scroll al inicio
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad