Carpetazo definitivo al proyecto eólico que tanta polémica generó en Páramo del Sil. El Gobierno decide el archivo final de la iniciativa, que una filial de Repsol se proponía desarrollar entre los municipios de Igüeña, Noceda, Páramo y Palacios del Sil. Se determina que sus efectos negativos sobre el medio ambiente no se podrían haber corregido.

Así lo dictaba la declaración de impacto ambiental desfavorable; y así lo pone sobre el papel la resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas. Además, ha tenido en cuenta la caducidad de los permisos para enganchar y conectar ese futuro parque eólico a la red eléctrica española.
Hoy se publica oficialmente la resolución del Ministerio de Transición Ecológica, que desestima esta solicitud de autorización administrativa para montar la planta eólica denominada “Alto Bierzo-Sil”, tramitada por la empresa “Cefido Hodco”, con respaldo de la multinacional Repsol.
El proyecto eólico “Alto Bierzo-Sil” pretendía el montaje, en la Sierra de Gistredo, de veinte generadores de doscientos metros de altura, con una potencia total de 126 megawatios; y kilométricos tendidos eléctricos para evacuar la energía generada por sus aspas, hasta el entorno del pantano de Ondinas. La inversión que estaba prevista era superior a 112 millones de euros.
El archivo de este controvertido proyecto trunca la tercera pretensión de montar aerogeneradores eólicos en la Sierra de Gistredo. Hace una década, la Justicia echó por tierra una iniciativa de Fenosa en el parque “Quintana”. En 2021, fracasaron los proyectos “Tureno” y Acario” de Capital Energy. Y ahora, también se frustran los planes de Repsol.
Eso sí. Todavía queda pendiente la resolución final de los proyectos “El Páramo” y “Ampliación El Páramo”, que contemplan montar catorce y nueve torretas, respectivamente.


