Recuperada la normalidad, ya se puede beber el agua que sale por los grifos en los pueblos de Toral de Merayo, Rimor, Ozuela y Orbanajo, en el municipio de Ponferrada, después de una semana de incidencia por la destrucción de la captación de Santa Lucía de Valdueza.

Los últimos análisis a cargo del laboratorio municipal de Ponferrada y de la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León confirman que el agua ya cumple todos los parámetros establecidos y se puede volver a utilizar para consumo humano. Por eso, el Ayuntamiento de Ponferrada ha decidido rebajar la situación de emergencia, como confirmó el alcalde.
En todo caso, se mantiene el estado de alarma ante la posibilidad de que las obras que se están ejecutando en la captación puedan volver a provocar problemas de carácter puntual.


