Aquí se desarrollaba, este martes, el primer gran simulacro de ámbito nacional en el que los operadores de las empresas eléctricas españolas aprendieron a afrontar este tipo de crisis.

Un ejercicio desarrollado entre la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden) y el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), con la participación de una treintena de especialistas. Actuaron bajo supervisión de técnicos del INCIBE y aprovechando los equipos e infraestructuras de la Ciuden en su centro de investigación de Cubillos del Sil, donde se montó el novedoso Laboratorio de Ciberseguridad ideado por el Gobierno, con una inversión de un millón de euros.

El director del INCIBE, el berciano Félix Barrio, y la directora general de Ciuden, Yasodhara López, ofrecían detalles del ejercicio y destacaron que se cumplen los propósitos con una aspiración mayor: ser ese centro de formación de referencia a nivel nacional y europeo.
El ejercicio se prolongó durante ocho horas seguidas. Empezaba con una interrupción del suministro de luz. Ese apagón obligaba a tomar decisiones, averiguar si fue originado por un ciberataque, establecer una estrategia de comunicación, informar a las autoridades y a los afectados, y establecer los procedimientos para recuperar la normalidad. Y todo, a gran velocidad. «En nano segundos», concretó Félix Barrio. Luego, los participantes en el simulacro, técnicos y operadores de compañías eléctricas españolas, se someterán a una evaluación y recibirán un informe de conclusiones o advertencias por parte de los especialistas.

La directora general de la Ciuden, Yasodhara López, destacaba que el centro de Cubillos del Sil es el lugar ideal para desarrollar este tipo de pruebas superespecializadas. El acto de presentación contó, también, con la presencia del subdelegado del Gobierno en León, Héctor Aláiz.

A partir de este primer simulacro, pionero, se va a repetir la experiencia en este ámbito de la energía y se extenderá a otros sectores industriales, de aquí en adelante.


