Y ya acompaña a cada pieza del embutido rey del Bierzo. El distintivo oficial ya se puede ver en los botillos colgados en las tiendas o aquellos que se sirven en restaurantes.

Se destaca la inclusión del reciente reconocimiento europeo al sello de calidad botillero, junto a una imagen más moderna. Es precisamente, la conjugación de modernidad visual y la tradición del botillo, los elementos que hoy destacaba el director del consorcio de “Alimentos de Calidad del Bierzo”, Pablo Linares. Además, concretaba la importancia de señalar la ubicación geográfica de la comarca del Bierzo y la inclusión de un «guiño» al Camino de Santiago «porque gracias a la Ruta Jacobea, sus peregrinos y los monasterios que se fundaron en su entorno, la cocina y los productos del Bierzo se han ido conociendo a lo largo de los siglos». La composición de la etiqueta se completa con un código QR que permite conocer las particularidades del botillo y su modo de elaboración.

El lanzamiento de esa nueva imagen se anunció hace unos meses, en el Castillo de Ponferrada, en un acto que sirvió para entregar reconocimientos y que terminó con esta foto de familia.

El sector botillero y las industrias cárnicas adscritas al Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida afrontan este paso como un “renacer” que debe servir de impulso para mejorar las ventas y superar esa cifra simbólica de producción de los trescientos mil kilos anuales.
Y puede resultar curioso conocer que meses de verano como agosto, es uno de los que registran mayores ventas de botillo, a pesar de que tradicionalmente, su consumo está vinculado al frío del invierno. Sin duda, la presencia de turistas y los viajes de vuelta de bercianos que viven en el exterior, sirven para incrementar el interés “agosteño” por el botillo.


