El Instituto de Estudios Bercianos salda la deuda de 85.000 euros que amenazó, seriamente, la supervivencia de la entidad cultural, hace casi dos años.

Así, la presidenta de su gestora, Mar Palacio, ponía de manifiesto esa buena noticia. Y el vicepresidente, José Luis Cavero Lípiz apostilló que, a pesar de lo difícil que es trabajar en el mundo de la cultura, no quiere hablar de milagro.
La gestora del IEB agradecía la colaboración de las instituciones, ciudadanos y socios. Y singularmente, a su único trabajador, que renunciaba a la mitad de su salario para mantener abierta la sede.
Pero los problemas todavía no han terminado. Ahora, el Instituto se enfrenta a la devolución de 35.000 euros a la Junta de Castilla y León, por aquella subvención que permitió iniciar la recopilación del Patrimonio Inmaterial del Bierzo, pero que no fue justificada adecuadamente. La cuestión ha sido objeto de recurso y, ahora, se espera la resolución de la Consejería de Cultura.
En todo caso, la gestora del IEB ha confirmado sus intenciones de exigir responsabilidades a los anteriores dirigentes de la institución cultural, bajo presidencia de Patricia Pérez; y ultima convocar elecciones para designar a una nueva directiva.
Y Mar Palacio concluía que la peor crisis económica en la historia del IEB ha acabado sirviendo como revulsivo para generar una nueva vida en la institución, que estuvo a punto de desaparecer.
De hecho, ahora se contabilizan 638 socios, cuando eran algo más de 500, en noviembre de 2023.


