Ese es el horizonte que se han fijado el Ministerio de Transición Ecológica y la Fundación Ciudad de la Energía, que quieren atraer turistas mediante la combinación de las visitas a vestigios del patrimonio industrial minero con recursos como la gastronomía, el vino o la naturaleza.

Es la expectativa que se ponía de manifiesto, esta tarde, en Ponferrada, en la apertura de un nuevo encuentro entre los agentes que se han implicado en este programa, tanto en el Bierzo, Laciana y el resto de la provincia de León, como en la localidad gallega de As Pontes, Asturias, Córdoba y Teruel.
De momento, no se quieren desvelar ofertas concretas para los turistas “para evitar rivalidades entre cada uno de los territorios”, decía la directora del departamento de Transición Justa de la Ciuden, Begoña María-Tomé, quien marcaba esa fecha de marzo de 2027 «para lanzar un primer portal con experiencias pioneras, las más maduras».

Las mesas de trabajo también han permitido concretar el diagnóstico y las posibilidades de cada cuenca minera. Ahora se trata de integrarlo todo, para hacer una oferta única y atractiva «con la gastronomía, el enoturismo, la naturaleza, el turismo activo o las rutas de senderismo», concretó Begoña María-Tomé. A partir de ahí, se quieren diseñar esas experiencias turísticas que también contarán con un punto de partida común en todas las cuencas mineras: los recuerdos de sus habitantes, «que dan autenticidad», concluía la directiva de la Ciuden.

En el Bierzo y Laciana, este programa de trabajo ya cuenta con los ayuntamientos de Fabero, Torre del Bierzo y Villablino, además del área de Las Médulas y empresarios privados de la hostelería, el turismo activo y guías turísticos.


