Endesa extenderá un año más, hasta finales de 2026, los trabajos de desmantelamiento de la vieja térmica de Compostilla II en Cubillos del Sil. El proyecto para hacer desaparecer el complejo y sus estructuras se acerca al 89 por ciento del cumplimiento.

Y se destacan progresos como la eliminación de las calderas de los grupos cuatro y cinco, donde solo queda el edificio de las tolvas de alimentación de carbón; o la desaparición de los equipos de las naves de turbinas y caldera del grupo tres. Resta la aniquilación de las dos chimeneas, que también está prevista según detalló el responsable del proyecto por parte de Endesa, Joao Carlos Augusto Paixao.

Endesa destaca que ha logrado aprovechar para otros usos, más del 95 por ciento de los residuos generados de momento, que suman 170.000 toneladas. Y ofrece la cifra de más de un millón doscientas mil horas de trabajo, a cargo de un centenar de trabajadores, dos tercios bercianos. El nuevo horizonte para acabar con el desmantelamiento de la térmica es de un año.

Endesa presume de cumplir con los “altos estándares de sostenibilidad” de sus proyectos y renueva el objetivo de liberar este suelo, 375 hectáreas, a lo largo del año que viene, para atraer nuevas iniciativas empresariales al Bierzo.


