
Con esta infraestructura, Ponferrada aspira a captar más de 906.000 toneladas de mercancías y mover hasta treinta trenes cada semana, en el año 2050, a través de la futura plataforma ferroviaria de La Placa. Es el gran objetivo expuesto, esta mañana, en la presentación del proyecto para implantar ese aparcamiento para trenes.

Según detallaron la concejala de Presidencia, Lidia Coca, y el jefe de la Oficina de Desarrollo Local, José Luis Velasco, se contempla ocupar una extensión de casi 138.000 metros cuadrados de terreno, extender más de un kilómetro de vía electrificada y otros cuatro kilómetros de vías para movimiento interno de trenes. Llama la atención una curva de amplio radio, que rodeará la histórica placa, y que permitirá el tránsito de los trenes más largos. Además, se contempla habilitar un amplio espacio de 31.000 metros cuadrados de superficie diáfana, en el que se puedan almacenar las cargas. Y el proyecto se completa con el desarrollo del actual Centro Logístico, junto a la Terminal de Mercancías.
El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, destaca que el proyecto incluye conservar y rehabilitar el patrimonio industrial de la vieja “placa ferroviaria”; y conjuga los intereses del Ayuntamiento y de Adif, el administrador de Infraestructuras Ferroviarias. El presupuesto total ronda los 19 millones y medio de euros y, ahora, hay que determinar qué entidades están dispuestas a participar en su financiación.
El Ayuntamiento de Ponferrada recibía los parabienes de empresas bercianas que apuestan por esa infraestructura. Dicen que puede contribuir a la mejora en el transporte de sus mercancías.

Ejemplo destacado es Cementos Cosmos, que aprovecha ya habitualmente el tren como medio de transporte con «entre catorce y quince trenes a la semana» y, así, podría multiplicar su apuesta por cementos “más verdes”, explicaba Eva Carballo, en representación de “Votorantim Cimentos”. En el caso del gigante pizarrero Cupa Group, el tren abre una opción excelente y alternativa al actual sistema de transporte por carretera, que moviliza más de seis mil camiones anuales desde el Bierzo, detalló el director de Operaciones de Cupa, Eduardo García. En el caso de Ric Energy, el tren se utilizará para traer materiales que hagan falta. El combustible para aviones que fabriquen en Cubillos del Sil, se transportará en camiones, decía Pablo García-Salmones.

Y en la clausura de este foro, en el Castillo de los Templarios, el consejero de Movilidad de la Junta de Castilla y León, José Luis Sanz Merino, confirmó, ya, la inclusión del proyecto de aparcamiento de trenes de Ponferrada en la estrategia logística autonómica. Ese hecho abre las puertas a la concesión de ayudas económicas para que pueda ser realidad.

Pero, en paralelo, el consejero advirtió que resulta fundamental eliminar el lazo ferroviario del Manzanal, el gran punto negro de las línea férreas en el Noroeste. Ahí, José Luis Sanz comparó la obra necesaria en el Manzanal con la ampliación del aeropuerto de Barcelona, por 3.800 millones de euros. El consejero reclama una solución viable para la vía del tren de acceso al Bierzo, porque teme que la oferta de ayudas a las empresas operadoras que pasen por ahí, pueda ser la antesala de un «no».
Más allá de los trenes, el consejero no dejaba pasar la oportunidad de hablar de autovías entre el Bierzo hacia Galicia y Asturias. Empezó por reclamar al Ministerio de Transportes, el desbloqueo de la Autovía A-76 (Ponferrada-Orense), después de varios plazos incumplidos, para la licitación de las obras, al menos, en el primer tramo berciano.


